La neurociencia es una de las áreas del conocimiento que más despierta la curiosidad, tanto de los científicos como del público en general. Entender cómo funciona el cerebro, la máquina más compleja del mundo, es un enorme desafío, y ha atraído la atención de muchas empresas e inversionistas. De acuerdo con datos de Crunchbase, fueron más de 7.8 mil millones de dólares en inversiones en empresas vinculadas a la neurociencia y este valor tiende a aumentar.
En las organizaciones, el impacto de la neurociencia, aunque aún tímido, ha sido cada vez mayor con el paso del tiempo, y nuevos descubrimientos en esta área han traído insights importantes para la gestión. Solo por citar un ejemplo, probablemente ya has oído hablar de cuán importante es la comunicación para el trabajo en equipo, pero ahora tenemos evidencias impresionantes de un estudio de 2020.
Liderados por una investigadora de la Universidad de Harvard, los autores identificaron que cuando estamos discutiendo en grupo intentando llegar a un consenso, las ondas cerebrales de las personas se vuelven más sincronizadas, es decir, generamos un efecto cerebral colectivo. Este descubrimiento aporta una nueva luz para entender cómo funcionan los equipos y por qué nos sentimos naturalmente atraídos por personas que piensan de forma semejante a la nuestra (Sievers, Welker, Hasson, Kleinbaum, & Wheatley, 2020).
Conectividad neural y liderazgo: ¿cuál es la relación?
Sabemos que la relación entre líderes y liderados es una de las más importantes en el contexto organizacional. Entender las reacciones individuales o en grupo ante determinados acontecimientos y acciones de los líderes forma parte de la investigación organizacional y de recursos humanos, y la neurociencia se ha dedicado a comprender cómo las regiones cerebrales y sus conexiones actúan en la cognición y en el procesamiento neurobiológico.
Una investigación identificó los efectos en el cerebro de personas que son lideradas por gestores resonantes (que acogen al equipo y valoran lo colectivo) y disonantes (combativos, reactivos y que despiertan miedo). Los líderes resonantes activaron áreas de procesamiento de emociones positivas y emocionalmente envolventes, además de estructuras asociadas a la autoproyección de futuro y conexiones sociales. Por otro lado, los líderes disonantes provocaron la activación de áreas asociadas a respuestas emocionales negativas consistentes con estados de evitación (Waldmman et al, 2017). Reforzando esta idea, otro estudio señaló que los comportamientos no verbales de un líder pueden emitir señales positivas para el cerebro de los liderados, generando experiencias laborales positivas (Chattopadhyay, 2020; Rule et al, 2010).
Los líderes transformacionales demuestran tener un papel crucial en el éxito de sus equipos, lo que también puede explicarse por la forma en que sus cerebros funcionan. Un estudio que investigó el cerebro de estos líderes demostró que aquellos con mayor perfil de liderazgo transformacional presentaron mayor actividad en los lóbulos frontales asociados a las funciones ejecutivas de planificación, gestión de las emociones y capacidad para lidiar con situaciones complejas. Además, patrones neurales relacionados con la ansiedad fueron más bajos en estos líderes, sugiriendo que en situaciones complejas logran mantener la calma y controlar las emociones en momentos más estresantes (Waldmman et al, 2017; Balthazard et al, 2012).
Equipos en sinergia = cerebros convergentes
Tan importante como el entendimiento del papel del liderazgo y su relación con la neurociencia es comprender lo que sucede en el cerebro durante la interacción entre las personas en las organizaciones. Los estudios en esta área han sido fundamentales para entender cómo se da la comunicación entre pares y cómo crear y desarrollar equipos sinérgicos y productivos.
Hasta hace poco tiempo, los científicos estaban empeñados en mapear y comprender el cerebro humano de forma aislada, pero estudios recientes hicieron descubrimientos bastante prometedores al investigar lo que sucede cuando pensamos y trabajamos en grupo. La investigadora Carolyn Parkinson, de la Universidad de California (Los Ángeles), coordinó un estudio donde descubrió que, de forma general, nos sentimos atraídos por personas que piensan de manera semejante, pues existe un intercambio de actividad cerebral cuando estamos de acuerdo unos con otros (Parkinson et al, 2018). Posteriormente, en 2020, el mismo equipo de la Dra. Parkinson descubrió que al mostrar videos de contenido ambiguo a un grupo de personas, después de una discusión entre los miembros, las ondas cerebrales pasaron a tener actividad sincronizada, sugiriendo que la conversación puede alinear pensamientos y creencias a nivel neurobiológico.
Nuevos estudios han investigado si el efecto opuesto también ocurre, es decir, si pensamientos divergentes en un grupo generan ruptura de sincronía. Este asunto es particularmente relevante para entender mejor cómo se da la formación y sostenimiento del pensamiento independiente en las organizaciones, ayudando a comprender cómo los grupos pueden trabajar de forma más eficiente, ya sea cuando están de acuerdo o cuando discrepan (Abramson, 2022).
La principal tendencia: Inteligencia Artificial (IA) y Neurociencia en Reclutamiento y Selección
Uno de los usos más discutidos de la tecnología y de la neurociencia es exactamente al inicio de la jornada del profesional en la empresa, es decir, la etapa de reclutamiento y selección. Diversos estudios en esta área han traído insights importantes, como el uso de tecnologías de IA aplicadas en la etapa de reclutamiento. Sistemas complejos utilizan Bots para identificar candidatos vía LinkedIn, tanto de forma pasiva como activa (van Esch & Black, 2019). No solo eso, sino que sistemas basados en este tipo de tecnología se utilizan para hacer minería de texto y prever el atractivo de un anuncio de vacante con base en los resultados de contratación de varios millones de otras vacantes, generando un reclutamiento más eficiente.
En la etapa de filtrado, una de las principales tendencias es el análisis de videoentrevistas con sistemas de IA sustituyendo la necesidad de un entrevistador humano. Esta tecnología analiza las respuestas dadas por los candidatos, además de otras variables como el tono de voz y micro movimientos faciales, generando insights para la toma de decisiones.
En la etapa de filtrado, una de las principales tendencias es el análisis de videoentrevistas con sistemas de IA sustituyendo la necesidad de un entrevistador humano. Esta tecnología analiza las respuestas dadas por los candidatos, además de otras variables como el tono de voz y micro movimientos faciales, generando insights para la toma de decisiones.
En las etapas posteriores de los procesos de selección, tests de habilidades y videojuegos basados en neurociencia se utilizan en conjunto con estas tecnologías para evaluar aspectos como la capacidad de razonamiento, habilidades cognitivas, persistencia y motivación de los candidatos. Estas evaluaciones gamificadas se basan fuertemente en descubrimientos de la neurociencia, especialmente en lo que se refiere a los aspectos predictores del desempeño en el trabajo (Hunkenschroer & Luetge, 2022).
Sin embargo, el uso práctico aún encuentra muchas barreras, tanto en términos de costo como en términos de adaptación de los gestores a este tipo de tecnología. El conocimiento general de los profesionales, especialmente de recursos humanos, todavía está muy basado en las técnicas clásicas de gestión y este es un proceso largo y complejo, hasta que estas tecnologías se conviertan en realidad en el día a día de las organizaciones.
En ese sentido, es importante que las empresas cuenten con el apoyo de profesionales especializados y que tengan actuación con fuerte fundamento científico y metodológico. No solo para implementar soluciones de calidad y dirigidas a las necesidades de cada empresa, sino también para brindar apoyo en el desarrollo de sus equipos. Si su empresa quiere tener una actuación más eficiente y audaz, con soluciones y metodologías basadas en lo más reciente de la ciencia, generando solidez y asertividad, usted puede contar con Clave Consultoría y su equipo de especialistas.
Débora Giacomet
Ingeniería de Producción con énfasis en Ergonomía por la Universidade Federal do Rio Grande do Sul, graduada en Arquitectura y Urbanismo por la misma institución y profesora universitaria. Actúa en Clave desarrollando investigaciones enfocadas en neurociencia organizacional.
Luiz Victorino - Head de Investigación y Metodología
Partner & Head of Research and Methodology en Clave. Es Ph.D. y Consultor de Estrategia en Clave. Actúa desde hace más de 15 años en proyectos nacionales e internacionales en gestión de personas y estrategia organizacional, además de investigaciones en el área de Psicología del Trabajo y de las Organizaciones.
